domingo, 31 de enero de 2016

Contextualización Académica: La Bauhaus




La institución de la Bauhaus es, sin ninguna duda, una de las más conocidas de nuestro tiempo. No nos resultaría difícil encontrar en el mundo actual rescoldos de dicha escuela, ya que influyó no sólo en el mundo de la arquitectura, sino también en el de la pintura, el diseño, el teatro o incluso las fuentes de escritura.

Se fundó en la Alemania de 1919, tras la conclusión de la Primera Guerra Mundial, siendo esencial para su resurgir artístico, ya que la escuela sirvió de Crisol de la Modernidad, parafraseando el título del excelente libro de Elaine S. Hochman[1]. El arte tradicional resultaba insuficiente para responder a la enorme demanda de un mundo en evolución, que tendía poco a poco hacia la industrialización, por lo que Walter Gropius fundó dicha escuela para intentar subsanar esa situación.

No obstante, resulta imposible analizar el papel de la Bauhaus sin comprender el marco político,  histórico y social que la rodeaba. Una Alemania dividida en dos ideologías antagónicas: el socialismo-comunismo y el fascismo. Ese enfrentamiento, que llevaría a la victoria de Hitler, se vivió dentro de la propia escuela, obligada a apoyar una de las dos ideologías, por lo que no resulta excesivamente extraño que, en el año 1933, tras el asentamiento del partido Nazi, la escuela fuera finalmente clausurada. En palabras del propio Oskar Schlemmer:

«La Bauhaus es un  espejo de la fragmentación del  
pueblo alemán y de la época[2].»
En el año 1918 termina la Primera Guerra Mundial con la firma del Tratado de Versalles. Alemania es definitivamente derrotada, y se convoca en Weimar la asamblea nacional para la elaboración de una constitución democrática[3], fruto de la cual se promulgará la República de Weimar. Al año siguiente, como ya hemos comentado, el arquitecto Walter Gropius fundará en esa misma ciudad la primera sede de la Bauhaus, convirtiéndose él en su director.
Al año siguiente, se creará el denominado Curso Básico, con el pintor Johannes Itten como profesor, lo que influirá en la estética expresionista que la tipografía de la Bauhaus tendrá a lo largo de estos años iniciales. No obstante, en 1923, bajo la presión de Gropius, dimite finalmente Itten, convirtiéndose en director del curso Moholy-Nagy.
A raíz de esto, entrarán como parte del profesorado artistas de la talla de Wassily Kandinsky, Paul Klee o Josef Albers, por lo que su tipografía evolucionará ahora hacia el mundo del constructivismo y el De Stijl Holandés.

En el año 1925, la escuela perderá el apoyo del gobierno de Weimar, por lo que se trasladarán a una nueva sede: Dessau. En esa nueva sede, se desarrollarán nuevos cursos impartidos por antiguos alumnos. Un ejemplo sería el curso de “Arte tipográfico y publicitario”, dentro del Taller de Imprenta, impartido por Herbert Bayer, antiguo estudiante de la escuela.

En el año 1928, Walter Gropius abandonará la dirección del centro, convirtiéndose el arquitecto Hannes Meyer en su nuevo director. A causas de desavenencias dogmáticas, Moholy-Nagy y Herbert Bayer abandonarán la escuela, siendo Albers el encargado de dirigir el Curso Básico y Joost Schmidt el Taller de Imprenta[4].

Dos años después, en 1930, tras un corto periodo de esta dirección, Mies van der Rohe se convertirá en el nuevo y último director de la escuela. Algunos profesores como Paul Klee optarán por dejar la Bauhaus, pero otros como Kandisnky y el ya mencionado Albers permanecerán en ella hasta su clausura.
No obstante, en 1932, la escuela volverá a perder el apoyo local, en este caso del gobierno de Dessau, por lo que Mies trasladará la escuela a Berlín, donde se mantendrá en funcionamiento aunque en una escala mucho menor.

Finalmente, en 1933, tras el ascenso del partido Nazi al gobierno, la Gestapo clausuraría la escuela, y su arte se consideraría “anti-alemán”, “anti-arte” y “bolchevique”[5].


Gran parte del alumnado y el profesorado emigraría a Estados Unidos frente al inminente estallido bélico. Algunos antiguos profesores como Gropius, Mies, Bayer, Moholy-Nagy o Albers lograrían convertirse en reputados educadores. Por esta razón, en el año 1937, un grupo de industriales de Chicago fundarían la conocida como New Bauhaus,  con Moholy como director bajo recomendación de Mies.
Otros, como es el caso de Albers, irían a parar al Black Mountain College, llevando a ella el carácter interdisciplinar que ya tenía en sus orígenes, animando al alumnado a explotar las capacidades que él mismo desconocía tener, siempre bajo la premisa de que aquella labor artística era realmente un oficio[6]. Fruto de la interdisciplinariedad de la escuela, saldrían de ella grandes pintores, escultores, fotógrafos, escritores, compositores o incluso bailarines[7].

Como recoge el catálogo de la exposición Black Mountain College. Una aventura americana organizada en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía en el año 2002, en boca del propio Albers: «Experimentar, es en principio, más importante que producir; en los inicios, la libre experimentación contribuye a desarrollar el coraje»[8].

Resulta indispensable recalcar que, Herbert Bayer y Walter Gropius, además de llevar a cabo una función educativa, fueron los encargados de organizar en 1938 la exposición Bauhaus 1919 – 1928 en el MoMA de New York, lo que ayudaría de manera muy notable a difundir en América los principios que la escuela había defendido a lo largo de su andadura Europea.

«Estamos en deuda con la Bauhaus por
una nueva filosofía del diseño…»[9]



Universidad Autónoma de Madrid




[1] Elaine S. HOCHMAN, La Bauhaus. Crisol de la Modernidad, Barcelona, Paidós, 2002.
[2] Texto Original: “But also in the history of the times, for the Bauhaus mirrors the fragmentation of the German people and of the period.” En Oskar SCHLEMMER, The Letters and Diaries os Oskar Schlemmer, junio de 1923, Northwestern University Press, 1990, p. 139
[3] Magdalena DROSTE, Bauhaus, Berlin, Taschen, 2013, p. 7.
[4] Ellen LUPTON, El ABC de la Bauhaus y la teoría del Diseño, Barcelona, Editorial Gustavo Gili, 1994, p. 2.
[5] Magdalena DROSTE, Bauhaus, Berlin, Taschen, 2013, p. 230.
[6] Manuel BRITO, “La Bauhaus norteamericana”, El País digital [en línea], 26 de octubre de 2002, http://elpais.com/diario/2002/10/26/babelia/1035587167_850215.html [Consulta: 26 de noviembre de 2015]
[7] Ana GILSANZ DÍAZ, “La arquitectura como acontecimiento a través del Black Mountain College”, Investigación e Innovación en Arquitectura y Territorio [en línea], septiembre de 2015, nº 3, http://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/49194/6/I2_03_03.pdf [Consulta: 26 de noviembre de 2015]
[8] Josef Albers, 1929. KATZ, Vincent. (ed.), Black Mountain College: Una aventura Americana, Madrid, MNCARS, 2002, p.10.
[9] Ellen LUPTON, El ABC de la Bauhaus y la teoría del Diseño, Barcelona, Editorial Gustavo Gili, 1994, p. 3 alude a un artículo publicado en la revista Print en el año 1945, pero ha sido imposible cotejar esa información.

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